Trastornos del Sueño

El sueño es un estado fisiológico de desconexión del entorno reversible que se acompaña de cambios eléctricos cerebrales. El sueño no es un proceso pasivo ni consiste únicamente en una inhibición.

La neurofisiología clínica es imprescindible para entender el sueño normal y fisiológico así como los trastornos de sueño ya que permite estudiar cambios eléctricos cerebrales muy característicos que se producen en el sueño normal y el patológico. Gracias al electroencefalograma (EEG) se puede hablar de las fases de sueño: fase No REM (no existen movimientos oculares rápidos) y fase REM (existen movimientos oculares rápidos). El EEG es la clave para poder estudiar las diferentes fases del sueño y objetivar la calidad del mismo.

Los últimos avances en psicobiología y neurociencia cognitiva aplicados a la neurofisiología clínica y sus diferentes técnicas han permitido poder llegar a niveles antes insospechados. Modificando la actividad cerebral de los pacientes mediante un condicionamiento clásico ”neurofeedback” podemos ayudar a mejorar el problema del sueño.

La patología de sueño más frecuente es el insomnio. Muchas veces, los pacientes que lo sufren y que no encuentran solución a la causa del insomnio abusan de psicofármacos no exentos de efectos adversos. Con esta técnica podrá beneficiarse de una mejoría notable sin efectos secundarios y sin dependencia, ya que su efecto será permanente una vez se adquiera adecuadamente el correcto patrón de conducta.

Por otro lado, Mojar la cama (Enuresis) es otro de los síntomas más comunes que pueden mejorarse con Neurofeedback. Este síntoma se asocia frecuentemente con el Déficit de Atención, y se espera una mejoría notoria después de 20 sesiones de entrenamiento. En los de casos de sonambulismo terrores nocturnos y pesadillas, la solución del  problema puede tomar  un numero mayor de sesiones.

Además, muchas de las condiciones ayudadas con Neurofeedback  se correlacionan con desórdenes del sueño. Esto incluye la epilepsia, ansiedad y depresión, daño traumático menor,  hiperactividad y déficit de atención, dolor crónico, y síndrome de Tourette. Cuando se entrena el sujeto para mejorar las condiciones antes mencionadas, siempre vemos que el sueño mejora en estos pacientes como un efecto secundario de la terapia. El primer signo observable es la mejoría notoria en la calidad del sueño.

En la mayoría de los pacientes, los trastornos del sueño pueden asimilarse a problemas de ansiedad que solo pueden observarse bajo el análisis del espectro de ondas cerebrales, donde se asocia a los mismos un valor anormalmente alto de ondas theta. El entrenamiento para bajar estos valores, siempre produce una mejoría inmediata en la capacidad de relajación de la persona.

El impacto de Neurofeedback en los trastornos del sueño es evidente debido a que se dirige a funciones básicas regulatorias en el cerebro; El entrenamiento de la actividad cerebral nos da la posibilidad de lograr un sueño profundo aún cuando no lo hayamos experimentado desde la infancia.

 

Referencias:

  • Aleza, P., 2011, Tratamiento del insomnio (Tesis de máster no publicada) Universitat Jaume I: Castellón.
  • Alireza, S., & Hashemian, P. (2014). Effectiveness of Neurofeedback Therapy in Children with Separation Anxiety Disorder. Journal of Psychiatry, 17(6), 8–10.
  • Amzica F, Neckelmann D, & Steriade, M. (1997). Instrumental conditioning fast oscillations in corticothalamic networks. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 94, 1985-1989.
  • Anthierens, S., Habraken, H., Petrovic, M., & Christiaens, T. (2007). The lesser evil? Initiating a benzodiazepine prescription in general practice: a qualitative study on GPs’ perspectives. Scandinavian Journal of Primary Health Care, 25(4), 214–219.
  • Buysse, D., Germain, A., Hall, M., Timothy, H., Monk, T. H., & Nofzinger, E. (2012). A neurobiological model of insomnia. Drug Discovery Today, 1–15. Choi, S. W., Chi, S. E.,

 

 

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